A mis lectoras y lectores,
quienes tanto me aprecian,
a quienes más me debo.
1Trovador del sentir interior
adiestrado en vendar anterior
imprecisa verdad advertida
con correcto arrebato de cura
personal en callar y acallar
la mentira y patraña vertida
en la red nutritiva de agravios
de presunta irreal sinrazón.
2
Afectar la afición a la mafia
al ferviente favor refinando
familiares confines ficticios
configuran factores que infringen
la firmeza de fe en la forma
fehaciente de fiar reflexiva
referencia al final imperfecto
que infestara la fama futura.
3
Adecuar la proclama del alma
al afán de exaltar la verdad
acoraza palabras tajantes
alarmando al corral adversario
sin actuar con maldad agregada
que arañara la calma pactada
excitando al agravio verbal
con espada que más desgraciara.
4
Si volver a vivir la ventura
avalase virar los vocablos
vejatorios vertidos con vómito
visceral revertiendo el venablo
de veneno verbal, envainada
la vana vanidad de la envidia
versaría la veta veraz
aventando la voz sin valor.
5
Presunción de poder permitirse
superar los oprobios perversos
percutidos en pugna imperfecta
de piedad al poner respuesta
con pomposa palabra espolón
de la parca opinión personal
de probable imposible prestancia
producto de la propia pasión.
6
Configura el susurro el rumor,
el murmullo estructura el tumulto,
multitud irrumpiendo insegura
cuestionando la abrupta incursión
consecuente del burdo insuflar
el infundio asumido sin juicio
reductor que censure la exigua
pulcritud de la oculta conjura.
7
Jerarquía de juegos de judas
retejidos de hatajos de enjuta
moraleja en quejoso trajín
enjaulado de ajena ojeriza
barajando un enjambre de injurias
a enjugar en justicia su jerga
relajando su jaque al jerarca
con quejidos de bajo coraje.
8
Silenciosa la savia en la selva
estimula el sostén del sistema
sosegado que asiste al sereno
sincerarse de ser singular
que preserva impasible con suave
trascender su asombroso progreso
de vestir pretenciosa presencia
a la vista del viso estelar.
9
Disonantes decires decantan
el discurso que balda la médula
a ceder al adicto que atiende
del que adhiere y seduce de modo
inmediato a rendirse al indicio
de verdad indagante que induzca
discurrir en asiduos modelos
tan maduros del don recibido.
10
Releer los legajos desliados
estimula sensible ilusión
de un lenguaje plagado de moldes
elocuentes que aquel lapicero
reflejó anhelante de gloria
inmortal con vocablo locuaz
que el olvido eludió cultivar
en el habla que elonga la lengua.
11
Remendar el error del lenguaje
inexacto requiere el desdén
personal y saberse falible
exponiendo criterios e ideas
y el deber de enseñar con verdad
el talento aprendido en la escuela
del saber corregir y enmendar
el vestigio que cede el mensaje.
12
Biblioteca que abriga el saber
y bondad encubierto en sus baldas
--concebido palabra a palabra--
con bondad no abandona los libros
que abrumaron también con beldad
albergando un umbral balbuciente
de escribir con sabido abolengo
razonables atisbos del alba.
13
La estructura profunda que juzga
la sustancia del discurso urdido
sin descuido unifica en el núcleo
del genuino cuaderno la útil
singular intuición que ilumine
con lenguaje sucinto y seguro
lo que de uno su ufana prudencia
aventure a urgir de su huella.
14
Entrever y leer entre líneas
por vencer la cadencia del tiempo
desentiende el efecto poético
que embellece el lenguaje retórico
que deleita el silencio que vuelve
elocuente el mensaje velado
imposible de ser descifrado
sin esmero tendente para ello.
15
El silencio propicia la ínclita
inducción de la idea genuina
nominando sin ruido los hilos
de dicción que los juicios enfilan
dibujando ilusorias imágenes
insurgentes de propios destinos
perceptibles distantes del ruido
impediente de asir lo esencial.
16
Hostigar con el habla que hiere
anhelando hechizar la deshonra
del honesto con honda hendidura,
historiando la chanza heredada
de la hornada de dichos hieráticos
con hechuras hoyando el honor.
Rechinando la dicha de hacerlo
por el híbrido haber en los charcos.
17
Contrición de lo dicho sin causa,
sin celar contenidos correctos,
despreciando la docta atención,
aduciendo criterios vacíos;
convencido cejar en lo dúctil,
alocada cesión al placer,
sin decoro en el juicio al contrario
con resquicio iracundo de celo.
18
El fervor del olvido procura
sortear el rigor de conciencia
que el orgullo atesora del peso
aplicado al dominio del otro
con vocablo o con obra notoria
concebida sin sano consenso
por el turbio propio proceder
que forzó el derecho debido.
19
Moderar los modales con tiempo
acompasa el mentar familiar
a los modos amables que cumplen
compromiso de mutua amistad,
simpatía en la broma y humor,
empatía en el ámbito próximo,
comprensión y amor al mayor,
humanismo asumido sin dogma.
20
Renegar del lenguaje de guerra,
de la angustia que gripa el sosiego
con el germen del grito que agrieta
singladuras de sesgo legal;
gobernarse sin guía gregaria
de gargantas que agitan la gesta
y la gloria infringiendo el engarce
singular con la gama global.
21
Asimilar en falso la escucha
percibida en el bar con jaleo
desemboca en razones erróneas
vertidas sin saber en el diálogo
que declara la propia postura
aportada a la charla entre amigos
que subsanan el fiasco enunciado
con deshonra de hablar sin saber.
22
Insensibles olvidos custodian
el filón de lo dicho no siempre
pertinente de libre asentir
meditando en silencio a la orilla
del inmenso poniente resquicios
que musitan a media conciencia
radicales criterios de enmienda
que distancian lo sido del sí.
23
Retenida tensión por respuesta
atesora criterio certero
por el tiempo que toma tranquila
estudiada propuesta de pacto
que rebata con tiento del otro
contumacia al sensato asentir
de prudentes sujetos expertos
en tachar titubeos hirientes.
24
Obstinados influjos del sueño
de obtener beneficios con parco
desembolso mejoran colmando
advertido silencio dinámico
que contraste los pros y los contras,
pues supuesto negocio redondo
incontables renglones de dichos
volcarían los medios de aviso.F I N